Frías, un pueblo entorno a una fortaleza, según te vas acercando a ella te das cuenta de su magnitud.
Ultimo reducto para muchos, nos da la bienvenida con un imperante puente medieval, que hacia las veces de pasarela sobre el todo poderoso río Ebro para que antaño se cruzara la península, una carretera comercial para muchos, una vía de escape para otros.
Empezamos a divisar el eterno vigilante, el castillo de frías, se alza majestuoso sobre la colina para hacernos sentir pequeños, para avisarnos, de que, una vez cruzásemos ese puente, deberíamos ser respetuosos con todo lo que nos rodeara.
Este es el lugar elegido, lugar que huele a viejo, y sin embargo, lugar que nos crea una satisfacción que no podremos relatar. Friasfest 2008…..hace ya tiempo de aquello, y más tiempo del primero..Todo surgió como una gamberrada contra lo establecido, contra la monotonía, queríamos dejar de ver cosas absurdas, y carentes de sentido, todo empezó entre unos pocos, y aun no ha terminado…

En esta edición nos auguraba niebla, mucha niebla, frío, macarrones asesinos, y un espectacular ambiente de risas, paz, y armonía.
Serán las fotos las que hablen por si mismas.



