Y es que, para llegar a ser lo que hoy es, este coche a sufrido muchas modificaciones y muy importantes, desde el color, a las llantas, pero, nadie cambia si no siente necesidad de hacerlo, y el resultado final, quizás sea lo mas importante.
No es el primer coche que traigo desde burgos, y esta vez, nos viene, de una pareja, que por un lado o por otro, han dejado su huella en mi, me refiero a Natxo y Erika, a los que, desde aquí les mando un abrazo, y espero les haga ilusión este pequeño reportaje.
Como decía, el resultado final de este coche es expectacular, han sido cambios pensados, predemeditados, y realizados con algo de miedo, pero con la ilusión de volver a ver un coche nuevo, diferente, y sobre todo, en armonía con los sentimientos de ese momento. Su visión frontal hacen que sea un coche realmente agresivo, el bad boy, le hace parecer un temerario en busca de venganza por alguna guerra perdida, pero lejos de la realidad. Cientos de detalles inapreciables para miles de ojos, hacen que nuestra mirada se desvié justo hacia ellos, para asombrarnos de calidad.
Disfrutar de estas pocas imágenes que os dejo, de la mano de los protagonistas de esta historia, que seguro, saben explicar mucho mejor que yo, lo que quiero expresar.















