Es sorprendente la de veces, que viendo un coche simple, puede llegar a gustarte tanto, y este jetta Mk3 from New York, es un claro ejemplo de ello. No tiene unas llantas sumamente gordas, ni una bajada de impresion que le haga ir lamiendo el suelo, sin embargo, los pocos detalles curiosos que tiene, la caja de la que se trata, y esos toques frikis, lo cargan de gracia, y le hacen merecedor de mostrarlo al mundo.
Algo que lleva tiempo llamándome la atención, y que cada día lo hace de manera mas incesante, es la carga de personalidad que desprenden los coches del otro lado del charco, y es que, con cuatro cosas, hacen un coche que llama la atención, y que siempre, siempre, tiene algo que destaque sobre el resto.
De momento, aquí os dejo este mk3, que espero, podáis disfrutar como yo.








