Si, lo se, llego un poco tarde, pero a veces hay que cubrir muchas otras batallas y no puedo dedicarle a esto todo el tiempo que me gustaría. Pero como bien dice el dicho, mejor tarde que nunca, y aquí os lo traigo, el orange ball rally, una de esas locuras que ocurren por tierras lejanas a la península, en el otro lado del charco, por los States.
Un camino que junta a numerosos participantes en la carretera, que es el espacio natural de los coches, de donde no deberían salir, para poder disfrutar de todas y cada una de las prestaciones, y, por supuesto, poder disfrutar de ellos en movimiento, que es sin duda, la mayor belleza automovilistica que puede existir.
Como ya hace tiempo de este evento creo que es conveniente ir directamente a las fotos, las cuales he de agradecer a Sandro. (aka Sandro bit on dk)












